lunes, 21 de agosto de 2017
jueves, 23 de julio de 2015
Curriculum breve sobre Cagnin y Oxley
José Francisco Cagnín (1914-1986 )Nacio en Tortugas (Santa
Fe) Fue Maestro y Escribano recibido en la UNL. Estuvo radicado en Santa Fe ,
Villa Ballester( Bs AS) y en Coronda donde transcurrieron los años mas
importantes de su vida, tanto en lo sentimental como en lo literario. Entre sus
obras se destacan el ensayo “ Sarmiento Maestro”, los libros de poemas
“Caramelos de naranja” y las “Frutillas del crepúsculo” por lo que obtuvo gran
difusión. Lo distinguieron con numerosos premios regionales y nacionales. La
ASDE lo distinguió por su obra “ Coplas a Santa fe”. Tambien escribió programas
para Fernando Ochoa y un ciclo de de teatro unitario “El tio Tomas”. Sus restos
descansan en el cementerio de Coronda por su voluntad..
Diego Oxley (1901-1995) Nació en Rosario y falleció en Santa
Fe ) Fue maestro y Director por veinte
años en una escuela de San Bernardo localidad cercana a Tostado. Sus vivencias
en el norte santafesino y en las islas le permitieron verter sus vivencias con realismo y crueldad en su obra narrativa.
Entre sus obras se destacan “Quebrachos”, ”El dolor de la selva” y las novelas”
Teutaj” y “El remanso” y tres libros de
cuentos “ Cenizas”, “Agua y sombra” y “ Soledad y distancia”. Recibio el “Premio
Labor Literaria”, de la ASDE en 1973.
Belgrano visto por sus contemporáneos "2015"
Belgrano visto por sus contemporáneos.
Agradezco a las autoridades del Instituto Belgraniano y a los
organizadores la oportunidad que me brindan de aportar mi humilde contribución
al objetivo primordial de difundir la imagen del general Belgrano. De nada
sirve difundir una imagen parcial porque es imposible comprenderlo con el
cristal que miramos hoy como exitoso al hombre del siglo XXI.
Sembrar difundiendo la figura de Belgrano desde la escuela
primaria sigue siendo un importante aporte para la educación y el futuro de los
argentinos.
En el año 2000 fundamos tres asociaciones en las localidades
de Coronda, Santo Tomé y San Carlos Centro. Digo fundamos porque me acompañaron
la Dra. EbeLivi y el entonces presidente de los belgranianos de Santa Fe, el
Dr. Héctor Giavedoni.
Gracias a la buena voluntad de los entusiastas miembros de la
municipalidad y movimientos culturales de esas localidades, que se fueron
sumando a la iniciativa. Estos movimientos son imprevisibles ya que la gente
durante toda su vida ama a los próceres con los que sienten identificados sean
éstos Belgrano o San Martín.
La suerte de estas fundaciones fue diversa. El instituto de
Santo Tomé, que gracias al señor Colombero y a la importante dedicación y
promoción del Dr. Reynoso Mántaras se transformó en el Instituto Belgraniano
del Litoral actualmente, cumpliendo una misión de difusión de los valores
belgranianos en una vasta región del litoral argentino. En Coronda, en el año 2001, mi ofrecimiento
de un busto del general Belgrano para colocar en la plaza principal se
transformó, gracias al movimiento de las fuerzas vivas, en una plazoleta
determinada por la municipalidad en la avenida que lleva su nombre. En San
Carlos Centro quedó sólo el acta fundacional acompañada de algunos homenajes
que se realizan en fechas relacionadas al prócer. Hago esta introducción porque
estoy convencido que es éste el momento de salir a promocionar la creación de
asociaciones belgranianas en las distintas localidades de las diferentes
provincias y, fundamentalmente, organizarlas apoyándose en docentes que hayan
optado por la jubilación.
Refiero la importancia de la promoción de los próceres, tanto
San Martín como Belgrano, porque en el 2014 conmemoramos y promocionamos los
200 años del encuentro en la Posta de Yatasto y dedicamos un año a dicha
promoción por los colegios, que fue recibida con beneplácito.
El trabajo que desarrollaré a continuación vuelca la opinión
y el concepto sobre Belgrano de quienes fueron sus contemporáneos como punto de
partida para entender por qué muchos lo refieren como el Padre de la Patria y
en sus palabras Belgrano respondió que se conformaría con ser considerado un
buen hijo de ella.
La primera reflexión es sobre la sinceridad con la que
redacta su autobiografía donde hace referencia a hechos que en distintas épocas
le fueron cuestionados.
Para comprender tanto las figuras de Belgrano como la de San
Martín es importante estudiar su formación desde jóvenes, lo que facilita
entender quién fue Belgrano y las características de su personalidad.
En primer lugar, la cómoda posición económica de sus padres
–comerciantes favorecidos por el monopolio de la época- les permitió que se
ocuparan de la educación de sus hijos y he aquí que se dan dos razones que, por
su coincidencia, marcan profundamente a Belgrano. Primero porque estudia en
España, donde sigue la carrera de las leyes, en Salamanca, y luego se graduó en
la cancillería de Valladolid de abogado y continuó sus estudio en idiomas
vivos, economía política y derecho público en Madrid. Allí se destacó a través
de sus trabajos y se hizo conocer. La segunda razón es que ya en 1789, en plena
Revolución Francesa, residía en Europa, donde se produce una usina de ideas
nuevas y se promocionan las ideas de libertad, igualdad, seguridad y propiedad.
A esto debe sumarse el concepto, novedoso para la época, “que el hombre debe
disfrutar de los derechos que Dios y la naturaleza le concedían”.
En 1793, al finalizar su carrera, su prestigio e ideas
políticas y económicas hicieron que, sin solicitarlo, el ministro Gardoqui lo
propuesiera entre otros para integrar el Consulado de Buenos Aires y le solicitaran
nombres para integrar las demás corporaciones. Así llegaba Belgrano munido de
las grandes ideas que desde la Revolución Francesa marcaron nuevas políticas y
que el mundo aún sigue procesando, como los derechos humanos, el rol de la
mujer en la sociedad, etc.
Su presencia en nuestro territorio no se redujo al Consulado
y a los temas económicos sino que se extendió ampliamente al área de la
educación.
Otro aspecto a destacar es su inquietud y vocación de
servicio. Ejemplo de ello es cuando se produce la primera invasión inglesa al
mando del General Beresford, Belgrano hacía 10 años que era capitán de milicias
urbanas. Y luego de su participación se recrimina no haber profundizado su
dedicación y preparación ya que fueron rápidamente superados por el enemigo.
Manifiesta en sus memorias que la falta de organización y preparación militar
hicieron que el enemigo, con pocos hombres, ocupara y sometiera a la ciudad de
Buenos Aires y manifiesta “me era muy doloroso ver a mi Patria bajo otra
dominación y sobre todo en tal estado de degradación”.
No debemos pasar por alto la convocatoria que realizó don
Juan Martín de Pueyrredón,denominada Junta de Comandantes, en su casapara
organizar las fuerzas en Buenos Aires, donde pronuncia una frase que conmueve a
Belgrano. Era preciso no contar con la fuerza sino con los pueblos y que allí
se arbitrarían los medios. A la hora prescripta pasaron a buscar a Belgrano,
Saavedra con el comandante Martín Rodríguez, que pese a las reflexiones de
Belgrano en contra de su asistencia, quisieron que fuera.
El encuentro de Belgrano y San Martín en ocasión del relevo
de Belgrano por San Martín en la Posta de Yatasto (Posta de Algarrobos), creo
que es el mayor reflejo de la grandeza de ambos jefes. La ACSM de Santa Fe
dedicó el año 2014 a la difusión de este testimonio de renunciamientos de dos
hombres de armas, donde hay un común denominador: el honor. Cuando llega San
Martín como segundo del General Belgrano y, a posteriori, el nombramiento de
San Martín como jefe del ejército auxiliar del Perú en virtud del pedido de
dimisión de Belgrano, este aceptó continuar conduciendo el Regimiento I,
ofrecimiento que le hiciera San Martín. (Hay que entender esta confusión como
fruto de los problemas de correo de la época).
Como el gobierno decide someter al General Belgrano a consejo
de guerra por las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, lo cita a mediados de
febrero, le ordena dejar el mando de su regimiento y trasladarse a Córdoba. San
Martín, haciendo gala de su nobleza, responde que es imposible hacerlo viajar
por encontrarse enfermo y aconseja el grave inconveniente de separar a Belgrano
de la tropa.
El 25 de febrero, en Tucumán, entrega a San Martín la bandera
nacional que salvó de los reveses de Vilcapugio y Ayohuma. El Director Posadas
insiste en el envío de Belgrano a Córdoba y expresa a San Martín su desagrado
por retardar la observancia de un mandato superior. La realidad que se vivía,
la moral baja, las tropas diezmadas, mal vestidas y adeudándoseles varios meses
de sueldo, determinaron una actitud de San Martín que molestó al Director
Posadas, pero que éste supo disimular con una simple advertencia, que fue la de
retener los impuestos de la zona para abonar los sueldos y mejorar el
equipamiento de los soldados.
Con respecto al Consejo de Guerra que se le realizó a
Belgrano, éste comunicó al gobierno la suspensión de la actuación y decidió su
sobreseimiento no hallando bases en las acusaciones. Dijo su subalterno, el
General Pardo de Zela, “su constancia en el trabajo, su firmeza de carácter, su
desprendimiento y, en fin, su civismo, le hacían digno de dirigir la república
que nunca supo apreciar sus talentos, ni sus méritos; austero con sus
subalternos y económico al mismo tiempo. Pocos amigos debería tener a su
devoción, y sin embargo los que con él habían servido lo elogian haciéndole
justicia y su memoria grata siempre.”
Cuando el Director Supremo Posadas decide organizar una
comisión a Brasil y, luego, que continuara a Europa, después de varios cambios,
termina designando a Bernardino Rivadavia y a Manuel Belgrano, quienes parten
el 28 de diciembre de 1814. Su misión era tomar contacto con la Infanta Carlota
y luego continuar a España e Inglaterra. También hubo una extensión a Italia
donde estaba exiliado Carlos IV. El objetivo primario de ésta era organizar una
monarquía constitucional. El secundario, demorar el envío de la expedición de
Morillo que, desde España, preparaban para nuestras tierras y provocar la
desunión de la familia real española.
Durante el Congreso de 1816 hay dos hechos destacables. En
enero Belgrano había regresado de la misión por Europa con Rivadavia y se
trasladó a Tucumán, donde se realizaba el congreso y participó de éste mediante
reuniones secretas donde desarrolló una exposición general de las posibles
coronaciones y, por qué no, -el infante español Francisco de Paula y cómo el
regreso de Napoleón a la acción frenó los proyectos en el nuevo mundo por parte
de Inglaterra. Además, expuso su proyecto de una monarquía constitucional
independiente de España, que tendría como representante a un descendiente de
los Incas.
Fiel a sus convicciones y con total franqueza y
transparencia, Belgrano, junto a San Martín y Pueyrredón entre otros, fueron
los más influyentes para que el Congreso de Tucumán declare la independencia.
Simultáneamente, surge la necesidad de reemplazar a Rodeau
luego del desastre de SipeSipe y San Martín, ya en operaciones desde Mendoza,
escribe al diputado Tomás Godoy Cruz “en caso de nombrar a alguien que deba
reemplazar a Rondeau, yo me decido por Belgrano. Este es el más metódico de los
que conozco en nuestra America, lleno de integridad y talento natural. No
tendrá los conocimientos de Moreau o un Bonaparte, en punto a milicias, pero
créame usted que es lo mejor que tenemos en la America del Sur.” Lo que se
llevó a cabo y pese a la quebrantada salud de Belgrano, este persistió en el
esfuerzo ocupándose personalmente.
Carta de Güemes a Belgrano. 6 de noviembre de 1816. La
encabeza “Mi amado amigo y compañero de todos mis afectos”. En otro párrafo
dice “por lo que a mí respecta, no se me dé el menor cuidado. El tiempo hará
conocer a mis conciudadanos que mis afanes y desvelos en servicio de la Patria
no tienen otro objeto que el bien general.” “no haga caso de todos los malvados
que tratan de dividirnos. Es un verdadero amigo y lo será más allá del sepulcro(…)
y se lisongen de tener un amigo tan virtuoso como usted. Trabajemos con empeño
y tesón, que si las generaciones presentes no son ingratas, las futuras
venerarán nuestra memoria que es la única recompensa que deben esperar los
patriotas desinteresados.”
La respuesta de Belgrano es del mismo tenor. Sólo le corrige
el término virtuoso, ya que niega serlo.
Esta reproducción, me pareció muy interesante para entender
el nivel cultural y reflejar el trato entre estos hombres que están forjando la
libertad a costa de sus vidas.
El General Paz, en cuando a la personalidad de Belgrano, dice
“el general Belgrano no tenía, como él mismo lo afirmaba, grandes conocimientos
militares, pero poseía un juicio recto, una honradez a toda prueba, un
patriotismo puro y desiteresado, un entusiasmo decidido por la disciplina y un
valor moral que jamás se ha discutido.”
“En la retirada jamás se dejó sobrecoger de ese terror que
suele dominar a las armas vulgares y por más grande que fuera su
responsabilidad la arrastró con una constancia heroica.”
“En las actuaciones más peligrosas se manifestó digno del
puesto que ocupaba. En lo crítico del combate seguía las insinuaciones
racionales que se le hacían, pero cuando hablaba era siempre en el sentido de
avanzar sobre el enemigo, de perseguirlo o hacer alto y rechazarlo.”
“En los contrastes que sufrieron nuestras armas bajo las
órdenes del general Belgrano él fue el último en retirarse del campo de
batalla, dando el ejemplo y haciendo menos graves nuestras pérdidas.
“En las retiradas desplegó siempre una energía y espíritu de
orden admirables.#
“Luego de la derrota de Ayohuma hizo formar en círculo y
después de pasar lista de los menguados restos de nuestro ejército, colocándose
en el centro, rezó el Rosario como lo hacía ordinariamente.”
“Hemos de honrar al General Belgrano, él supo conservar el
orden tanto en las victorias como en las derrotas.”
Por todo esto no hubo riñas fraticidas ni pueblos sublevados.
A lo extractado del General Paz tenemos las evocaciones que, del mismo tenor
referentes al período revolucionario, fueron escritas por los generales
Gregorio Aráoz de Lamadrid y Tomás de Iriarte.
No podía soslayar entre las opiniones sobre Belgrano, las de
dos agentes de los Estados Unidos de Norte América que había declarado su
independencia el 4 de julio de 1776 y que comienza su tarea de organización
política y jurídica culminando con el dictado de su Constitución en 1781.
En 1810, Estados Unidos considera conveniente observar los
movimientos independentistas en Sud América y atento a las incursiones del
Imperio Británico (su madre patria) y comprobar el grado de influencia
británica y, fundamentalmente, el grado de ideal independentista y liberal de
los hombres del Río de la Plata. El primer agente de comercio para el Río de la
Plata, Chile y Perú fue un joven formado en Europa, Joel Roberto Poinsett, de
gran lealtad a su país, quien recibe sus instrucciones el 28 de junio de 1810.
Rara coincidencia que a solo un mes de producidos en Buenos Aires los
movimientos libertarios.
Sus instrucciones reservadas, era ante la inminente crisis en
la America española y la disolución de las relaciones coloniales con Europa
manifestaba: “tratará usted, siempre que lo exijan las circunstancia, de
difundir la impresión de que los Estados Unidos abrigan la más sincera voluntad
hacia los pueblos de la América Española, como que son vecinos y que pertenecen
a esta misma parte del globo. Y de separarse políticamente de la madre patria y
establecer un sistema independiente de gobierno nacional, será intención de los
Estados Unidos promover las más amistosas relaciones.
Sus facultades comprendían procurar mejoras en el comercio y,
si fuera necesario, designar cónsules con el Río de la Plata, Chile y Perú.
Sus antecedentes en México, fueron cuestionados por crear
simpatías y antipatías y sobre todo tras una gestión agitad hacer correr ríos
de sangre, por lo que a su llega a Buenos Aires y por no encontrar ambiente
propicio su gestión fue cautelosa y disimulada. Su actividad fue muy
comprometida en Chile, lo que llevó a que después de la capitulación de Lircay,
Chile debe reconocer su dependencia de España y este representante económico de
Estados Unidos, que se había comprometido participando en el movimiento
revolucionario, es conminado a retirarse. En 1814 regresa a Buenos Aires y tres
meses después, a Estados Unidos. En 1818, el Presidente Monroe envía nuevamente
una expedición, más corta y se piden los servicios de Poinsett ante las grandes
diferencias que existían.
En 1930, esta documentación es publicada por Guillermo
Manning. Y, en 1983, Guillermo Gallardo traduce y publica el diario de Joel
Roberto Poinsett. Opinión sobre Belgrano: No llegó nunca a conocerlo ya que a
su llegada estaba cumpliendo su misión de expedicionar al Paraguay. En el
diario para nada se ocupa de él, pero sí en las cartas que lo acompañan. Escribe:
“ Belgrano ha sido llamado de su comando, y esta ahora aquí. Los comandantes de
los ejércitos del Paraguay Yedros y Cavanes, se dirigieron a él y no a la
JUNTA. La capitulación convenida entre el
y estos Jefes será ratificada; es probable que sea de nuevo enviado al
Paraguay. ES UN HOMBRE DE CAPACIDAD Y DE
INFLUENCIA”. En otra carta afirma: “Belgrano, que temo confunda la ambición con
el amor a la Patria, abrazara el actual partido ( el opositor a Saavedra). Es
un hombre de reconocida capacidad y se halla ahora en el Paraguay, procurando
convencer a aquella Provincia para que tome una parte más activa y se una más
estrechamente con Buenos Aires.
En su trabajo de 1818 refiere: “ Entre los miembros más
distinguidos del Club ( Patriotas que se reunían antes del 25/5 en la jabonería
de Vieytes) no debemos omitir a Belgrano, cuya conducta a lo largo de toda la
revolución coloca su personalidad en la más favorable perspectiva. También lo hace en el informe de 1818,
oportunidad en que comienza a considerar a los hombres públicos individualmente
manifiesta:” Belgrano ha figurado mucho en esta revolución; es un activo
patriota y un cálido amigo de la libertad. Es uno de los pocos que se han
mostrado ambiciosos de gloria. Pero desgraciadamente su capacidad ha sido sobrestimada,
y en la posición conspicua y responsable en que se ha colocado ha desilusionado
la expectación popular. Esta nombrado junto a Medrano para dirigirse a España, como Diputado de Buenos Aires”
Pese a que nombra a Belgrano en reiteradas oportunidades, son
estos sus únicos juicios de valor.
Opinión de BRACKENRIDGE respecto a Belgrano
A diferencia de Poinsett este agregado si logro conocer a
Belgrano ya que se encontraba en Buenos Aires cuando Belgrano fue relevado del
Ejército del Norte por San Martin y sometido a juicio. Participa también en el
mismo año, de su designación para trasladarse a Europa conjuntamente con
Rivadavia, en misión diplomática.
Vamos a referir una de las múltiples oportunidades en que lo
menciona a Belgrano, que fue cuando hace referencia al reemplazo de Pueyrredón
en el mando del Ejercito del Norte, se
refiere a los hechos que se van sucediendo hasta la batalla de Salta.
Relata” Las llamas ahogadas de la revolución volvieron a
conflagrarse, y Goyeneche se encontró en la necesidad de retirarse hacia el
norte. Las Provincias de Potosi , Charcas, Chayante y Cochabamba, una vez más
cayeron en manos de los patriotas, Belgrano, sin embargo, confiando en la buena
fe del enemigo, generosamente puso en libertad al ejército capturado, tomándole
juramento de no servir durante la guerra; pero asi que se incorporaron a
Goyeneche se les ordenó entrar en campaña con violación de la obligación que habían
contraído. En consecuencia de esto los realistas a la sazón mandados por
Pezuela atacaron a Belgrano en Vilcapugio, al norte del Perú y después de una
acción desesperada el último fue vencido y compelido a retirarse hasta Ayohuma, donde , vuelto a atacar a fines
de noviembre, 1813, fue completamente derrotado; pero el Parte de Pezuela otorgó
altísimo elogio a su conducta militar.
Por lo expuesto quiero manifestar que visto por sus
contemporáneos y los conceptos vertidos incluso por historiadores de
generaciones posteriores reúne en si,
todas las características
para llevar a los jóvenes a pensar en el perfil del hombre
que se encuentra en pos del éxito personal. Lejos de la ambición desmedida por
lo material y lo fácil convencidos solo por el canto de sirenas y ajenos al
esfuerzo, sacrificio, entrega por el bien común y una fuerte base radicada solo
en la fe que convenza y arrastre con el ejemplo.
Como corolario, deseo transcribir el soneto “En la muerte del
General Belgrano” escrito por Vicente López y Planes.
Muerto está… Su diestra vencedora
no alzará más la espada que algún
día,
terror de la española tiranía,
dio salud a la Patria. El pueblo
llora.
el pueblo, a quien la muerte
destructora
del broquel le robó que lo cubría;
y la piedra que más embellecía
su cívica diadema. Mas desde ora
cese el dolor, que su sepulcro existe
y allí el genio inmortal de las
virtudes
perpetuo mantendrá su fuego activo…
Y aún ¡Iberia! tu ambición subsiste
muerto temblad al que temblasteis
vivo.
1,-APENDICE I
Personas que en el informe de POINSETT posee juicio
favorable:
Eduardo de Kainitz, Barón de Holmberg
José de San Martin
Francisco Fernando de la Cruz
Antonio Saenz
Manuel Belgrano.
2.- Bibliografía:
Quartaruolo Mario V Ideología
de Belgrano estudiada a través de sus maestros y de sus escritos. Cuaderno nro1
. Instituto Nacional Belgraniano. Bs As , Agosto de 1995
Bidondo Emilio.”El General Belgrano y las Provincias
Interiores. En Anales nro 3 del Instituto Belgraniano Central. 1981.
Belgrano en la Biblioteca. Recopilación de trabajos. Arino
Ramón Armando.El General Paz visto por el Joven José María Paz, Tte 1ro de
Husares. Ed Fantini Grafica. Rosario (SF). Junio 1989.
Giménez Ovidio, Manuel Belgrano, vida, época y obra . Ed El
Ateneo- Bs As 1993.
Belgrano Mario, Belgrano. Instituto Nacional Belgraniano. Ed
Grafica General Belgrano, BsAs 1996.
Instituto Nacional Belgraniano. Anales nro 8.Fr Rubén
González OP “San Martin y Belgrano una amistad histórica”. Impresión Grafica
Ministerio de Educación. Bs As. Año
2000.
Instituto Nacional
Belgraniano. Anales nro 12.Dib Matías. “ Manuel Belgrano como Jefe del Ejercito
del Norte evocado por militares- escritores contemporáneos .Ed Rolta. Bs As.
Junio 2008.
Instituto Nacional Belgraniano. Documentos para la historia
del General Don Manuel Belgrano. Tomo IV. Nro 410. Carta original de Jose
Manuel Goyenechea al Virrey del Perú. Ed Talleres Graficos UN Moron. Bs As
Septiembre 2003.
Navarro Floria, Pedro. Manuel Belgrano y el consulado de
Buenos Aires, cuna de la Revolución. (1790-1806), Ed Talleres Min Cultura y
Educación. Octubre de 1999.
Luzuriaga Aníbal. Manuel Belgrano, estadista y prócer de la
independencia hispanoamericana, Ed U Moron. Bs As. Abril 2004.
Gallardo Guillermo, ”JR Poinsett, agente norteamericano
1810-1814” Bs As, Ed EMPECE, 1983.
Alonso Piñeiro Armando. “Sobre la primera noticia de la
Revolución de Mayo, publicada en los EEUU”, en
Historia nro 27. Bs As, abril-junio 1962.
González, Julio Oscar, “ La primera versión periodística de
la Revolución de Mayo” en Historia nro 8, año II, Bs As. Junio 1957.., “ La
Argentina y los EEUU”, Bs As, EUDEBA; 1970.
Livi Hebe, “Apreciaciones sobre Belgrano y San Martin
elaboradas por los primeros agentes especiales norteamericanos”. Separata de la
Revista de la Junta Provincial de Estudios históricos de Santa Fe. Número LXI,
1996-1997. (República Argentina).
Busaniche, José Luis. Historia Argentina. Ed Solar. Bs As,
1979.
Evocación de los 200 años del arribo del General San Martín al puerto de Buenos Aires
.
La Asociación Cultural Sanmartiniana de Santa Fe evoca el
9 de marzo del 2012 el arribo de varios patriotas convocados por el grito de
libertad de América del Sur iniciado dos años antes y que se desenvolvía con
suerte diversa.
La insurgencia hispanoamericana en desarrollo estaba
amenazada por la posible llegada de refuerzos bélicos desde España, la que en
verdad no poseía la capacidad de concretarlos.
El estallido revolucionario contra la corona española no
era sólo en Sudamérica, si no en toda la América hispana que por cierto poseía
una enorme extensión.
En América del Sur la iniciativa revolucionaria partió de
ambos extremos, desde Caracas al norte y de Buenos Aires en el sur, como
centros de irradiación estratégica del grito de libertad donde se destacaran
como principales conductores Bolívar y San Martín, quienes culminarán sus
campañas en lo que fue el centro de difusión del poderío realista: el Perú.
En enero de 1812 se embarcaron en la fragata inglesa
George Canning, San Martín junto a Zapiola, los hermanos Carlos María y José
Tomás de Alvear y los jóvenes oficiales rioplatenses Vera, Arellano y Chilavert a quienes se sumaba el
oficial alemán (con el grado de Teniente Coronel) que trascendiera en la
historia como el Barón de Holmberg. Como nota de color, también se embarcó
Carmen Quintanilla, española, esposa de Carlos de Alvear y que compartía los
ideales del grupo.
El viaje no fue fácil. Gianello (1950) lo describe como
“monótono y riesgoso” destacando “pero si penoso fue el viaje, el alto sueño de
patria que ardía en todos los corazones no dejaba lugar para preocuparse por
las minucias de lo incómodo.”
La situación que se vivía a comienzos de 1812 en la
América del Sur conformaba un complejo escenario:
· La Junta Grande, con representantes
de las provincias, había sido reemplazada por el Primer Triunvirato ya que se
la consideraba una muestra del conservadorismo provinciano y, pese al cambio
político de perfil porteño, seguía sin definir un plan concreto y una acción
determinada.
· La expedición al Paraguay conducida
por Belgrano culminó con la derrota militar, pero proyectada en el tiempo fue
un triunfo ya que propagó el grito de libertad y sembró el germen que
produciría la revolución nativa el 14 de mayo de 1811. La figura destacada del
Paraguay fue el Doctor Gaspar Rodríguez de Francia, que luego se transformó en
su dictador supremo. El Paraguay va a quedar como territorio neutralizado y es
importante destacar que no aportó un solo hombre a la guerra por la
independencia.
· En la Banda Oriental, los patriotas
sitiaban Montevideo donde intentaba gobernar Francisco Javier Elio, designado
Virrey por el Consejo de Regencia de España quien, al no ser reconocido por
Buenos Aires, solicitó auxilio a las tropas portuguesas deseosas de poner un
pie en territorio español.
· Mientras el Ejército del Norte, al
mando del Gral. Antonio González Balcarce, buscaba llegar al Perú para difundir
el grito de libertad, era abatido por los realistas, al mando del Gral. José
Manuel Goyeneche, en la batalla de Huaqui.
Con este panorama llegaban los patriotas con ansias de
libertad que llevó a San Martín a manifestar “hasta hoy las Provincias Unidas
han combatido por una causa que nadie conoce, sin bandera y sin principios
declarados que expliquen el origen y tendencias de la insurrección: preciso es,
afirmaba San Martín, que nos llamemos independientes para que nos conozcan y
respeten.” (Pasquali: 1999)
Por ello la Asociación cree pertinente que evoquemos el
arribo de San Martín y otros valerosos patriotas que dieron rumbo a la
concreción de la independencia del territorio que hoy envuelve a varios países
que se independizaron al amparo de su sable. Considerando oportuno recordar su
máxima “Jamás desenvainaré mi espada para luchar contra mis hermanos
americanos” que resume la grandeza de su persona y la razón de su exilio.
Luis Chizzini Melo
Presidente de la Asociación Cultural
Sanmartiniana de Santa Fe
Obras consultadas:
Gianello, L. (1950) Estampas
Sanmartinianas. Ed.
Castellví. Santa Fe. Argentina.
Pascuali, P. (1999) San
Martín. La fuerza de la misión y la soledad de la gloria. E. Planeta. Buenos Aires.
Argentina.
El General San Martin, su acción de gobierno en lo concerniente a “Educación y Cultura” durante su Campaña en América
Considero interesante comenzar haciendo una reseña sobre la educación que
recibió y el interés que despertó este tema a lo largo de su vida.
A él pertenece la frase: “La ilustración y fomento de las letras es la
llave maestra que abre las puertas de la abundancia y hace felices a los
pueblos.”
En su niñez, en Yapeyú, Mitre y Sarmiento hacen referencia en sus obras a
su asistencia a la denominada Escuela Democrática que subsistieron luego de la
expulsión de los Jesuitas. Aunque como refiere Patricia Pasquali, debe haber
sido asistido por su madre quien lo educo en las primeras letras.
Tiene gran valor que analicemos todo hecho histórico en su tiempo y
espacio geográfico, lo que nos permitirá entender sus costumbres y la realidad
que los rodeaba.
En 1785 ingresara en España en el Seminario de Nobles, donde completo su
educación primaria, luego de mucho
peregrinar por el magro sueldo de su padre, quién consiguió un puesto
secundario de un Estado Mayor de un elemento del Ejercito Español. Destaca
Patricia Pasquali “Se cree que en un comienzo asistía como oyente”. Refiere
como “Misión del Colegio: Educar como caballeros cristianos para que, con
palabras y ejemplos, pudiesen enseñar a sus familias los ejercicios de virtud,
piedad y modestia cristiana”. Entendían a la poesía y la lengua (Francés,
Italiano y Griego) como ciencias que “adornan” la nobleza. En segundo término:
Lógica, Filosofía, Matemática y Derecho común a las que completaban con Esgrima,
Música y Danza. En este Instituto curso de 1785 a 1789.
Mitre y Sarmiento, se refieren a él como buen matemático y mal dibujante,
mientras que Pasquali , nos relata que “se deja
cautivar por la exactitud de las matemáticas y se destaca en dibujo y en
pulsar la guitarra perfeccionado luego por el compositor Fernando Sors. Esto me
trae a la memoria el reclamo que hiciera el nieto del Ayudante de San Martin,
Tomas Guido, sobre la autoría del “plan Continental” para cruzar la Cordillera de los Andes que fue
dibujado por Guido para enviarlo al
Director Supremo a Buenos Aires, pero testigos de la época refirieron que lo
confecciona Guido por ser mejor dibujante.
Un 15 de julio de 1789, el día después de la toma de la Bastilla, ingresa
San Martin con 11años al Regimiento de Murcia. Fue allí donde le grabaron a
fuego las “Sabias ordenanzas de Carlos lll” escritas en 1768, y su primer manual
de “Instrucción Militar Cristiana “publicado en 1788 y que era de carácter
obligatorio. A los quince años participa de la Campaña en África y es ascendido
a Subteniente con la responsabilidad de conducir hombres en la Campaña de
Rosellón. También influyo en su formación el período embarcado en la Santa
Dorotea y su participación en la guerra que se desarrollo con Inglaterra en
1796 y que se prolongo por cinco años. Su permanencia en Cartagena fue muy
importante, con una sociedad cosmopolita, donde aprovecho el afluente cultural
y literario. Otro factor destacable es la influencia de la campaña ideológica
que emprendía Europa en pos de la libertad e igualdad de los pueblos. Otro
acontecimiento importante, fue su participación en la Campaña a Portugal y la
expulsión a Brasil de la familia Real. Todas estas experiencias marcan a fuego
al Libertador y nos muestran como fue adquiriendo su formación y una cultura producto del
devenir del movimiento en pro de la independencia del poder monárquico que se
vivía en Europa. Hago referencia a su formación, con el fin de refutar al
Doctor Sejean, quién se refiere al Libertador en su libro como “inculto”, titulado
“San Martin y la tercera invasión Inglesa”.
Ya como Gobernador de Mendoza, adoptó la frase de Diógenes” Cuando te
calumnien, difamen o vilipendien hay que zambullirse en una tinaja de Filosofía
hasta que la nave llegue a puerto”.
Adoptó medidas duras, sobre todo cuando luego de “Rancagua” llegaron los
exiliados de Chile, prohibió las conversaciones ideológicas para favorecer la
unión y buena fraternidad. Es de destacar la aparición entre los exiliados a
nuestro comprovinciano el Dr Bernardo de Vera y Pintado, quién se desempeñara
como Asesor Legal del Ejército de los Andes.
A los curas les pedía que en ceremonias hiciesen ver la justicia con que
la América adoptó un sistema de libertad. Y echó a aquellos que se oponían.
En los colegios fomentó el ingreso a las Universidades, constituyó el
Colegio Superior Santísima Trinidad (que fue inaugurado por Luzuriaga en 1817
cuando lo reemplaza en el Gobierno de Mendoza).
Se rodeó de hombres ilustrados y liberales que le permitieron
enriquecerse, entre ellos cabe recordar a Godoy Cruz, quien lo respaldó en su acción
más importante, que fue su presión en el Congreso de Tucumán.
Acrecentó las bibliotecas. Se preocupó por la protección del medio
ambiente y la forestación.
Instrumentó las campañas de vacunación contra la viruela en la zona de
Cuyo. Su accionar redujo los problemas sociales de alcoholismo y vagancia.
Reglamentó la regalía en la venta de carne. Reglamentó los sueldos de los
peones y troperos en carretas.
Reformó el sistema carcelario mejorando la forma de vida de los
encausados.
Implementó la educación de la tropa y oficiales mediante una hoja diaria
manuscrita que les entregaba y el contacto personal durante el almuerzo. San
Martín se sentaba con ellos aunque no almorzaba. Y en la cena se reunía con sus
oficiales finalizando con la frase: “señores a las tablas”, señal que marcaba
el inicio del juego de ajedrez.
San Martín dotó al Ejército de los Andes de una imprenta, la cual fue
retornada a Mendoza después de la campaña, en 1819 (había sido enviada por
Pueyrredón en 1816). No se utilizó inmediatamente por falta de imprenteros. No
obstante ello, Luzuriaga saca el parte del Triunfo de Chacabuco.
En Chile imprimieron el periódico “Viva la Patria”, Gaceta del Supremo
Gobierno de Chile (con autorización de San Martín a Hilarión de la Quintana)
El 18 de junio aparece la “Gaceta de Santiago de Chile”, lo que motiva la
adquisición de una imprenta por parte de un vecino de Chile.
De regreso a Chile le faltaban elementos que luego se encontraron rotos
así que el Gobierno de Buenos Aires debió reponerlos y así dar origen al primer
periódico de Mendoza: “El Termómetro del Día”, de efímera existencia.
En su paso por Chile recibe del Gobierno, entre muchas donaciones,
$10.000 oro que entrega para la realización de una biblioteca y una chacra
donde fue su primer preocupación calcular la renta que se podía obtener para
asistir a la campaña de vacunación contra la viruela en Mendoza a fin de
retribuirle en algo su apoyo al Ejército de los Andes. Aquí deseo destacar la presencia de su mayor
asesor desde el punto de vista jurídico, que fuera el santafesino Bernardo de
Vera y Pintado, quien además fue autor del primer himno chileno y encargado de
realizar el brindis cuando San Martín ocupó Lima.
Cuando San Martin llego a Buenos Aires, trajo consigo su biblioteca o
“librería” como él la denominaba. Poseía un inventario hecho de su puño y
letra, donde al final hacia referencia que si fallecía, fueran entregados a su
esposa. Pero en 1821, los dona a la biblioteca en Lima. Fueron setecientos
ejemplares, que a posteriori del incendio se redujeron a siete. A través del
inventario que se conserva, donde no estaba organizado metódicamente y donde
registra el nombre de la obra y a veces omite el autor, se puede observar su
curiosidad bibliográfica y elementos didácticos de su cultura. La donación de
San Martin no fue única, porque luego de fallecimiento, su yerno Florencio
Balcarce, envía más volúmenes. A San
Martin podemos definirlo como autodidacta. Su instrucción era amplia, había
leído enormemente y poca cosa instruye más que los viajes de exploración y los
libros de historia. “Los historiadores definen su preparación como más amplia
que profunda”. Por su formación europea
hablaba bien francés y algo de inglés y estaba informado sobre los variados
problemas que afectaban al mundo. En particular al ambiente colonial.
El escritor Torre Revello lo define como “militar no autoritario, instruido
pero no pedante, respetuoso de la religión cuyo culto alentó en los pueblos y
en el ejército. Instintivo y metódico, activo y enérgico pero paciente y
humano. Fácil en el trato social, mas no cortesano.”
Es real que tenía faltas de ortografía, común en la época. Sobre fines
del siglo XIX, para engrandecer su imagen, se llegó hasta a corregir sus
escritos para presentarlos sin errores, pero al final era un hombre como
cualquier otro pero con grandes virtudes. En su abundante correspondencia, el
estilo era espontáneo, vivaz, y colorido, utilizando a veces modismos castizos.
Evidentemente, cuando quería cuidar su estilo, sabía cómo hacerlo. Por ejemplo,
en su “proclama de despedida a los peruanos”. Otra pieza magnífica fue la que
envió al Cabildo de Buenos Aires al embarcar en la expedición marítima al Perú.
Es de destacar una serie de decretos, por ejemplo: a) el dirigido a los
preceptores de las escuelas públicas: “Los destinos de la juventud en sus manos
formarán algún día una Nación libre, culta y gloriosa. Deberán inspirarles el
patriotismo y virtudes cívicas haciéndoles entender que ya no pertenecen al
suelo de una colonia miserable, sino a un pueblo libre y virtuoso. Invitándolos
a todos los jueves se reúnan en la Plaza Mayor a entonar el Himno.” (Mendoza,
1817).
b) Ya en Lima, Perú decreta establecer escuelas gratuitas de primeras
letras en los conventos religiosos mientras se formara un instituto nacional,
escuelas centrales y mientras se adopta y generaliza el sistema de enseñanza
recíproca que ha hecho conocer el venerable nombre de Lancaster en la culta
Europa. Además expresaba “acelerar los progresos de la causa pública y poner a
cubierto de los tiros de la calumnia la propiedad más augusta del hombre, el
honor”. Publicando sus ideas sin censura previa. Y quien abusare de esta
libertad, previo dictamen del delito de Junta Conservadora de la Libertad de
Imprenta, sería sancionado (por atacar la religión, la moral y tranquilidad
pública y el honor)”. Otro decreto prohíbe la extracción de materiales
arqueológicos de las huacas y ordena preservar dichas reliquias. En otro
decreto dispone la creación de la escuela normal de maestros y la reforma de
los métodos de la enseñanza primaria y los estudios previos para el
establecimiento de una escuela normal de niñas. En este decreto manifiesta:
“sin educación no hay sociedad: los hombres que carecen de ella, pueden muy
bien vivir reunidos pero sin conocer su extensión de los deberes y derechos que
los ligan, en cuya reciprocidad consiste su bienestar.”
La perfección de aquella obra es lenta por naturaleza. Ella depende del
tiempo, de la perseverancia, del sistema de gobierno y de que la educación en un
pueblo sirva de apoyo a las instituciones que se le den.
Finalmente, debemos recordar que el Padre de la Patria logró lo que
ningún otro argentino ni de las presentes ni futuras generaciones podrán volver
a reunir – Generalísimo de la República del Perú y fundador de su libertad,
Capitán General de Chile y Brigadier General de la República Argentina.
Creo definir el tiempo de reflexión en la soledad del mando del Gran
Capitán que lo guiara en su genialidad con la siguiente estrofa de Quevedo:
“Retirado en la paz
de los desiertos,
con pocos pero
doctos libros juntos
vivo en
conversación con los difuntos
y escucho con los
ojos a los muertos.”
Autor: Luis chizzini Melo
Bibliografía consultada:
-Mitre Bartolomé. Historia de San Martin y de la emancipación sudamericana.
Ed Fabril Financiera año 1950
-Pasquali Patricia. San Martin. La fuerza de la misión y la soledad de la
gloria. Biografía. Ed Sudamericana año 1999.
-Torre Revello José. San Martin y la cultura. Instituto Nacional
Sanmartiniano. Ed Tinpec. Año 1978.
-Terragno Rodolfo. Diario Intimo de San Martin. Londres, 1824. Una misión
secreta. Ed Sudamericana. Año 2009.
martes, 27 de mayo de 2014
La paternidad del General José de San Martin
Por Luis Chizzini Melo
Periódicamente, cuando nos referimos al nacimiento del Padre
de la Patria, nos remontamos a doscientos treinta y seis años atrás. Pero en
lugar de analizar y evocar al hombre probo,
y con la valentía suficiente, para llevar a cabo las grandes empresas
que apreciaba necesarias para obtener la libertad de América del Sur, algunos historiadores prefieren analizar cierta
discutible información que pone en duda su filiación.
Sus actitudes frente a las diferentes etapas de su vida
encierran enseñanzas y ejemplos dignos de ser analizados, interpretados y
comprendidos; incluso sus errores o reveses nos transmiten un mensaje
aleccionador.
Sus empresas, estudiadas en tiempo y espacio real, pueden
definirse como titánicas, logrando con su sable trazar una línea imaginable que
hoy envuelve a seis naciones libres.
Creo interesante la oportunidad para aclarar algunos datos
respecto a la fecha y lugar de nacimiento de nuestro libertador. La máxima pluma que redactó nuestra historia, el General Mitre,
no conoció la fe de bautismo, sino que tomó como antecedentes del nacimiento
del héroe su solicitud de ingreso al Ejercito
y su foja de servicios, el testamento de su madre , el acta de matrimonio con
Doña Remedios Escalada y su certificado de defunción. Como lo manifiesta, “El
pueblo de Yapeyú fue incendiado y saqueado por los portugueses el 13 de febrero
de 1817, el mismo día y casi a la misma hora en que San Martin, después de
haber ganado la batalladle Chacabuco, ingresó triunfante en Santiago, Chile”, razón por la cual la fe de
bautismo se suponía destruida. En todos los documentos que sí pudo consultar queda
registrado también el nombre de sus padres: “ Capitán Don Juan de San Martin y
Doña Gregoria Matorras”. Mitre además utilizaba como referencia a dos
colaboradores del prócer: Juan Garcia del Rio, quién escribiera su biografía en
1823, y las memorias del general Miller de 1829. Pero como nos relata el Dr.
Isidoro Ruiz Moreno, esta fe de bautismo fue publicada por “un sacerdote
dominico, aficionado a los temas del pasado, Fray Reginaldo Saldaña, a quién
mucho le debe la historia eclesiástica argentina, luego reproducida por muchos
autores.” Este documento se hallaba depositado en el archivo de la Curia
Metropolitana Argentina, según aducen los autores que refieren al mismo, y como lo describe Ruiz Moreno, “desapareció en la infausta noche del 16 de
junio de 1955, cuando fueran incendiados este edificio y las más antiguas
iglesias del centro de Buenos Aires.”
Deseo aclarar que las dudas sobre la fecha de nacimiento fue planteada
por José Pacífico Otero quien la cuestiono en 1933 en su obra “Observaciones
críticas a El Santo de la Espada”, y que luego rectifica en su obra “Historia
del General José de San Martin “.
Con respecto a la duda que plantea el Dr. Garcia Hamilton,
quien cuestiona la paternidad de San Martin mencionando que era hijo de Diego
de Alvear y su madre una mujer de los pueblos originarios, lo aclara Patricia
Pasquali dejando constancia que la nieta de Alvear que difundió esa noticia fue
declarada insana a posteriori y el expediente fue encontrado en los archivos de
los tribunales de la ciudad de Rosario (Sta Fe) por el Dr Victor Nardiello.
Considero
que de haber sido diferente la paternidad, en nada variaría todo lo que le debe
nuestra nación ni se empañarían sus triunfos, como fue el caso del ilustre
prócer chileno O’Higgins, hijo natural
del Virrey del Perú. Resulta interesante recordar estos temas, porque bastante
confusas nos resultan las cosas cotidianas como para que, por cuestiones
comerciales o intereses particulares, confundamos nuestra historia y a nuestra
juventud.
Bibliografía:
Mitre Bartolomé “Historia de San Martin y de la emancipación
sudamericana”. Buenos Aires. Ed Anaconda. 1950
Otero Jose Pacifico. Observaciones críticas a el “Santo de
la Espada”. Buenos Aires. Ed Peuser. 1933
Otero Jose Pacifico. “ Historia del Libertador Don José de
San Martin”- Tomo 1-Buenos Aires. Ed Cabaut y cia. 1933
Ruiz Moreno Isidoro “ La filiación de San Martin” . Buenos
Aires. Instituto Nacional Sanmartiniano. 2000
Paquali Patricia- “San Martin – La fuerza de la misión y la
soledad de la gloria- Biografia – Buenos Aires. Ed Planeta. 1999
lunes, 26 de mayo de 2014
A doscientos años del alumbramiento de la idea salvadora de
la Revolución “ El plan Continental”
La designación del Coronel San Martin como Jefe del Ejercito
del Norte en reemplazo del General Belgrano fue decisiva para la Revolución en
marcha. El encuentro de los próceres en la Posta de Yatasto, el reconocimiento
de la zona y la conversación con los jefes militares con
experiencia en la zona; tales como Güemes, Dorrego y Guido entre otros, lo llevaron a desistir
de continuar la operación por el norte.
Desde un comienzo, San Martin tenía claro que su objetivo final era la conquista
de la ciudad de Lima, Perú, pero que operando en la zona requeriría un gran esfuerzo debido a: la
aspereza rocosa e inhóspita de la meseta, la variación atmosférica , la
amplitud térmica entre el dia y la noche, la falta de agua potable y
fundamentalmente desde lo estratégico, “todos los caminos convergían en un
desfiladero estrecho, con sinuosidades del desaguadero que remonta el rio
Desaguadero hasta alcanzar el lago Titicaca, en camino ascendente cuya altura
media es de 3700 metros”. Esto implicaba
que una fuerza organizada al sur del Perú por parte de los realistas
obtendría el triunfo fácilmente. Como ejemplo de esto están las derrotas de
Huaqui y Ayohuma; que llevaría al fracaso de la tercera expedición en Sipe
Sipe.
El “Plan Continental” ideado y
conducido por el General San Martin fue informado por carta de éste a Nicolás Rodríguez
Peña de fecha del 22 de abril de 1814, quien se desempeñaba como Presidente del
Consejo de Estado que asesoraba al Director Posadas. (Esta carta fue dada a
conocer por el historiador Vicente Fidel López, quien debió reconstruirla
debido a que no pudieron obtenerla, pero existen antecedentes suficientes para
comprobarla). En la carta manifestaba:
“No se felicite, mi querido amigo, con anticipación lo que yo pueda
hacer en esta; no hare nada y nada me gusta aquí. No conozco los hombres ni el
país, y todo esta tan anarquizado, que
yo sé mejor que nadie lo poco o nada que puedo hacer. Ríase usted de esperanzas
alegres. La patria no hará camino por este lado del norte, que no sea una
guerra permanente, defensiva, defensiva y nada más; para eso bastan los
valientes gauchos de Salta, con dos
escuadrones buenos de veteranos. Pensar en otra cosa es echar al Pozo de
Airón hombres y dinero. Así es que yo no me moveré ni intentaré expedición
alguna. Ya le he dicho a usted mi secreto. Un ejército pequeño y bien
disciplinado en Mendoza para pasar a Chile y acabar allí con los godos,
apoyando un gobierno de amigos sólidos, pasaremos por el mar a tomar a Lima; es
ese y no este, mi amigo. Convénzase
usted que hasta que no estemos sobre Lima, la guerra no se acabará. Deseo mucho
que nombren ustedes alguno más apto que yo para este puesto: intendencia de
Córdoba. Estoy bastante enfermo y quebrantado; más bien me retirare a un rincón
y me dedicaré a enseñar reclutas para que los aproveche el gobierno en
cualquier parte. Lo que yo quisiera que ustedes me dieran cuando me
restablezca, es el gobierno de Cuyo. Allí podría organizar una pequeña fuerza
de caballería para reforzar a Balcarce en Chile, cosa que juzgo de grande
necesidad, hemos de hacer algo de provecho, y le confieso que me gustaría pasar
mandando este cuerpo.”
¿Porque a Rodriguez Peña? Porque era un amigo de la infancia, lo consideraba un
hermano de corazón capaz de guardar un secreto y de gran influencia en
el poder político. Prueba de ello es que, una vez recuperada su salud, se lo
designo gobernador de Cuyo. “El tema
particular fue la discusión ¿de quién fue la concepción del Plan Continental?”
Rodolfo Terragno refiere el Plan
Maitland como antecedente, aunque no está comprobado que San Martin lo hubiera
conocido. Este Plan Británico fue concebido por el Mayor General Sir Thomas
Maitland fue entregado al Secretario de Guerra en el gobierno de William Pitt (data
de 1800). El documento permaneció inédito y no hay referencia en ninguna
bibliografía sobre la independencia de Hispanoamérica. Este plan comprendía:
-Ganar el control de Buenos Aires
-Tomar posición en Mendoza, al
pie de la ladera oriental de los Andes.
-Coordinar acciones con el
ejército en Chile. Proveniente sus
efectivos de Inglaterra e India que debían conquistar las ciudades de Santiago
y Valparaíso.
- Cruce de los Andes desde
Mendoza hasta las partes bajas de Chile.
- Derrotar a los españoles y
controlar Chile. (Objetivo: aniquilar el gobierno español del territorio de
Chile.)
-Acceder por mar al Perú hasta
deponer por completo el sistema colonial, usando la fuerza si fuere necesario.
- Emancipar Perú como fin de la
empresa. ( Y Quito ).
Este plan de controlar un punto
en la costa atlántica y desde allí accionar contra Perú había sido considerada
por el gobierno británico con anterioridad, ya en 1796 Nicolás Vansittart, colega
de Maitland en el parlamento que tuvo amistad con “Miranda”.
El plan Vansittart era una
operación que surge luego de la perdida de las tierras de EEUU. Consideraba una
expedición a Hispanoamérica por el océano Pacifico. El Objetivo de esta
operación naval, era tomar Buenos Aires y luego rodear el Cabo de Hornos,
establecer un asentamiento en Chile, a fin de interceptar cualquier contra
ataque desde Europa y más tarde confluir sobre el Callao y Lima con fuerzas
provenientes de Inglaterra e India. Pero perdió su impulso por los conflictos
surgidos en Europa en 1797.
En las “Provincias Unidas”, el
Plan Continental entre otros fue adjudicado al Teniente Coronel Enrique
Paillardelle, quien había elevado el 29 de noviembre de 1813 una propuesta
similar para llevar el conflicto al Bajo Perú con el apoyo de Chile y llevar el
ataque por mar a la capital del Perú,
operando simultáneamente desde el Altiplano el “Ejercito Auxiliar”
reorganizado.
Un párrafo particular requiere el
proyecto presentado por nuestro coprovinciano, abogado y Diputado Argentino
ante el Gobierno de Chile el Dr. Bernardo de Vera y Pintado. Quien había
propuesto sin muchos detalles una acción conjunta Argentina – Chilena contra
Lima. Este trabajo fue presentado el 18 de abril de 1813. Este llega a ver su
propósito ya que se incorporó como Auditor de Guerra del Ejército de los Andes.
Carlos Guido Spano, hijo de Thomas Guido
que acompaño en distintas etapas las campañas sanmartinianas y fue amigo
personal de San Martin, reclamó la coautoría del "Plan destaca".
Fundamentó su requerimiento, en la memoria que como
"oficial mayor de la Secretaria de Guerra" elevó a consideración del
Gobierno en 1816. Esta memoria motivó que Pueyrredón, por entonces Director del
Estado, abandonara su proyecto de llegar al Perú por el norte de las
"Provincias Unidas" y volcara su esfuerzo a apoyar al Ejército que se
organizaba en Mendoza. Mitre no reconoce su coautoría, pero destaca como "
expuesta con solidez las ideas originales del maestro y deduciendo sus
consecuencias lógicas en forma convincente". Debo aclarar que
algunos autores, manifiestan que "Vicente Fidel López reproduce la carta
de San Martin a Rodríguez Peña" , porque los liberales porteños no le perdonaban
a Guido haber sido "funcionario de la dictadura rosista."
Muchos pudieron haber planeado
una operación desde Europa, por medio de cartografía, pero no fue una simple
campaña. Su preparación, llevo cinco años, reconocieron cada uno de los seis
pasos por donde se cruzo la cordillera de los Andes. Desde Mendoza, se realizó
inteligencia, guerra de zapa, se fabricaron armas, municiones, uniformes y
arneses. Además de instruir y adiestrar a la tropa. Los recursos eran escasos y
las tropas quedaban siempre expuestas a los imprevistos tanto climáticos como
políticos, como cuando recibieron la orden de retornar a Buenos Aires en plena
ejecución de la segunda etapa y que provocara la firma del “Acta de Rancagua”
que había consolidado la independencia de Chile, para participar de cuestiones
internas. Quiero resaltar que en esta segunda etapa se evitó derramar sangre
soslayando la batalla final y permitiendo que a través de un cerco los
realistas abandonen Lima.
San Martin logró, mediante un
trabajo de zapa, el apoyo de patriotas influyentes de Lima, hasta que se
subleve el Batallón de Numancia compuesto por Venezolanos y Neogranadinos a
cargo de Tomas Herés, lo que permitió que San Martin ingresara a Lima solo
acompañado por su ayudante y declarara su Independencia el 28 de julio de 1821
con gran fervor popular.
Este abreviado desarrollo de los
detalles que configuraron el Plan Continental no es más que la llave que
busca motivar al lector a continuar
investigando esta “Epopeya” que hace que las grandes Escuelas Militares del
mundo la analicen y divulguen como un hecho titánico que requirió una
conducción de excelencia que solo un gran estratega pudo consolidar.
Bibliografía:
-
López, Vicente Fidel “La Revolución Argentina” –Buenos
Aires- Ed Sopena-1938
-
Pasquali, Patricia “San Martin- La fuerza de la
misión y la soledad de la gloria- Biografía- Buenos Aires-Ed Planeta- 1999
-
Palcos,
Alberto.”Hechos y glorias del General San Martin. Espíritu y trayectoria del
Gran Capitán- Buenos Aires-Ed El Ateneo – 1950
-
Terragno, Rodolfo H. “Las fuentes secretas del Plan Libertador
de San Martin.” Ed Todo es Historia nro 231- 1986
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
